viernes, 14 de febrero de 2014

TEATRO BULULÚ.


El bululú es un solo actor que va a pie de pueblo en pueblo para llevar acabo su trabajo
necesita la ayuda del cura de la población, el cual recolectara la monedas que el publico
esté dispuesto a donar al cómico. este publico, reunido gracias al sacerdote, lo forma el barbero y el sacristán, hipérbole de rojas ( aficionado a esta figura retórica ), para hacernos comprender que no estamos frente a un número de espectadores muy numeroso. suponemos que la representación de
sus loas o de esa única comedia que domina bululú se produce en una casa o calle del pueblo, eso si, sobre una arca, y realmente se tratara de una representación un tanto especial  puesto que, como ir presentando la aparición de los personajes cuyo papel a interpretar el mismo. va diciendo: "ágora sale la dama", y dice esto y esto; y va representando, es decir, el bululú tiene una doble función la de presentador (especie de narrador omnipotente o de visible voz en off; como lo que conlleva de paradójico) y la de actor de los posibles papeles en la comedia. este doblete del cómico supone un esfuerzo tanto para él como para los espectadores, que han de poner en juego su imaginación para amoldarse a las características de una obra representada por un solo actor.


y aquí es cuándo Agustín de Rojas Villandrando se dispone a iniciar, por boca de solano, el mítico repaso detallado de los distintos grupos de representantes que se movían por los pueblos y ciudades españolas en la segunda parte del siglo XVI. este largo parlamento, localizado en el interior de El viaje entretenido, exactamente tras la loa VIII dedicada a la comedia, representa a uno de  los testimonios directos acerca de la vida teatral en el siglo clave para el desarrollo del teatro profesional Español.




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